La forma del agua Teoría del universo cinematográfico

La forma del agua Teoría del universo cinematográfico

Aunque la teoría no era del todo nueva, la idea de que todas las películas animadas de Pixar tienen lugar en un único universo arrasó en la web en 2013. Gracias a la teoría de Pixar de Jon Negroni, las películas del estudio proporcionan una historia casi completa del planeta Tierra, desde primeros humanos (ver El buen dinosaurio) hasta el futuro lejano y el surgimiento de vehículos sensibles (ver el Carros franquicia, o mejor dicho, no).

Otros comentaristas (e incluso los cineastas de Pixar) han encontrado agujeros en la idea, pero es un experimento mental divertido de todos modos: como muchas teorías, el Universo de Pixar toma algo amplio, desordenado y hecho por muchas mentes diversas, y lo convierte en un todo unificado. Además, los videos de YouTube sobre las teorías de Pixar nos brindan algo divertido para ver mientras almorzamos.

Con este fin, considere esto: la fantasía romántica ganadora del Oscar de Guillermo del Toro La forma del agua Puede parecer una película independiente, pero en realidad es parte de un universo cinematográfico mucho más amplio, uno que profundiza en nuestro pasado y medita sobre el futuro de nuestra especie.

Primero, un resumen muy rápido: en la década de 1960 en Estados Unidos, un grupo de científicos captura al hombre Gill de Criatura de la Laguna Negra y llevarlo de regreso a su centro de investigación ultrasecreto en algún lugar de Baltimore. Una humilde limpiadora, Elisa Esposito (Sally Hawkins) se enamora de la criatura y la rescata de su torturador (el pútrido coronel Strickland de Michael Shannon). De vuelta en el apartamento de Elisa, ella y el hombre de Gill se embarcan en una relación sexual apasionada, es un poco como 9½ semanas, pero con más sal marina e inundaciones localizadas.

Enfurecido por la mera existencia de la criatura, el coronel Strickland se acerca para matar, pero es demasiado tarde. Elisa y la criatura escapan al mar, donde se revela que las cicatrices en el cuello de Elisa son en realidad vestigios de branquias. La pareja se embarca en una nueva vida juntos en el océano, lejos de la intolerancia y los horribles musicales en tierra firme.